Brown llegó desde Santa Marta y, aunque todavía está aprendiendo a confiar plenamente, cada día demuestra el enorme corazón que tiene. Tiene 4 años y es un perrito amoroso, tierno y muy activo. Al principio puede necesitar un poco de paciencia para sentirse seguro y, en algunas ocasiones, puede ser reactivo con otros perros, pero con las personas que quiere se convierte en un compañero dulce y leal. Brown solo necesita una familia que le dé tiempo, amor y la oportunidad de descubrir lo que es un hogar de verdad. Después de todo, los corazones más especiales a veces solo necesitan un poco más de confianza para brillar.